El río Ebro es el común protagonista de los otros dos grandes espacios protegidos en el territorio de Las Merindades: los parques naturales de los Cañones del Ebro y el alto Rudrón y el de los Montes Obarenes-San Zadornil.

El parque natural de los Montes Obarenes – San Zadornil protege alrededor de 43 000 ha. que incluyen las sierras de Aracena, la Llana, de Oña, de Cubilla, de Besantes y de Pancorbo, un sistema montañoso orientado de este a oeste, con una altitud media de 1 000 m. que rodea al valle de Tobalina. El territorio protegido ofrece una gran variedad paisajística, donde los cañones y cortados modelados por los ríos son uno de sus mayores atractivos. Buenos ejemplos son los desfiladeros de la Horadada, Sobrón, Montejo o Tobera. Hayedos como el de Ribacote, o tejeras como la de la Horadada, confirman la calidad ambiental de un territorio que, como la mayor parte de Las Merindades, tiene en la ambivalencia de las dos grandes regiones biogeográficas la causa de su biodiversidad.

Los Montes Obarenes y San Zadornil son espacios cargados de historia. Su situación estratégica los hizo jugar un papel clave en la configuración del condado y posterior reino de Castilla. Todo ello se concreta en magníficos ejemplos de patrimonio histórico.

Los Montes Obarenes han supuesto a lo largo de la historia una barrera orográfica y un territorio fronterizo. Fue al norte de ellos donde surgió el Condado Castellano y la propia lengua castellana, concretamente en el entorno de Valpuesta, como se explica en otro artículo de visitalasmerindades.es. Y desde estas tierras se extendió como una mancha de aceite hacia el sur, hasta convertirse en la lengua de entendimiento de los distintos pueblos peninsulares.

Precisamente lo que sobresale de esta tierra es la integración de un patrimonio histórico artístico de primera magnitud en un entorno natural magnífico. La silueta del castillo de Frías rompe, se mire como se mire, contra un horizonte siempre verde. Ese mismo castillo, construido estratégicamente sobre los pasos que la propia naturaleza permitió, certifica la importancia que para la historia tiene el paisaje.

De camino, el conde Sancho García fundó en Oña un monasterio bajo la advocación de San Salvador, Santa María y San Miguel Arcángel que entregó a su hija, doña Trigidia a la que puso al frente de una comunidad religiosa procedente, en gran medida, del Monasterio de san Juan de Hoz de Cillaperlata. Fue el 11 de febrero del año 1011. El monasterio de San Salvador llegaría a convertirse en uno de los más grandes y poderosos de Castilla.

Montes Obarenes – San Zadornil

En fin, como ya sabemos, la historia es amplia e interesante en estas tierras de Las Merindades y no es éste el momento para su tratamiento en profundidad, aunque bien es cierto que separar historia de naturaleza en un territorio como el que ocupa el parque
natural de los Montes Obarenes – San Zadornil es prácticamente imposible.

Ocurre así en toda esta comarca: la naturaleza ha condicionado la historia y la historia está absolutamente vinculada a la naturaleza a través de sus usos, de sus aprovechamientos, de sus disputas…

Información práctica

El monumento natural de Ojo Guareña ocupa una superficie de 33.000 Ha. repartido en los siguientes municipios del norte burgalés: Cillapertala, Frías, Trespaderne, Valle de Tobalina, Oña, Partido de la Sierra en Tobalina, San Zadornil, Pancorbo, Villanueva de Teba, Miraveche, Santa María-Ribarredonda, Cascajares de Bureba, Cubo de Bureba, Busto de Bureba, Quintanaélez, Navas de Bureba, Los Barrios de Bureba, Bozoo, Encio y Santa Gadea del Cid.

Las casas del parque se localizan en San Zadornil y Oña. A esta última se accede por la carretera de Oña a Penches.

Teléfono: 947 56 79 71

Correo electrónico: cp.obarenes.ona@patrimonionatural.org

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