En la Merindad de Sotoscueva todo gira en torno a la cueva, hasta su propio nombre. La cueva, la gran cueva: ¡Ojo Guareña!

 

De raíces ancestrales, el nombre de estas tierras del norte burgalés fue adoptado por una de las viejas divisiones jurídico administrativas en las que se conformó el territorio: Las Merindades. Por lo tanto, la Merindad de Sotoscueva hunde sus raíces en la más profunda historia y tradición castellana.

El Ojo es la cueva. Guareña el río que la surca y le da nombre.

Sus aguas se precipitan por un profundo sumidero y dan comienzo a un prolífico mundo subterráneo plegado de leyendas íntimamente vinculado al territorio bajo el que se extiende.

 

Ojo Guareña: más de ciento diez kilómetros de longitud surcados por enfurecidas aguas que han excavado decenas de galerías y gigantescas salas subterráneas, horadado profundas simas y estrechos meandros en constante evolución.

La responsabilidad recae sobre los ríos Guareña, Trema, Hoz y el de Villamartín, apenas pequeños arroyos durante los estíos y frenéticos e imprevisibles torrentes durante los periodos de deshielo. Proceden de los llamados montes del Somo, los más altos, las últimas estribaciones de la Cordillera Cantábrica. Todos ellos recogen las aguas y las nieves descargadas por los frentes atlánticos sobre el pico de la Churra, el nevero del Poyuelo y el collado de la Zurruzuela.

Frondosos bosques de hayas y robles se alternan con extensos pastizales e interesantes turberas que, empapadas durante las épocas de lluvias como esponjas, se encargan de mantener y regular la humedad mientras el territorio sufre sus áridos estiajes. En ello reciben la inestimable ayuda de las nieblas frecuentes y persistentes.

 

En realidad parece que es aquí donde comienza Ojo Guareña.

Todas esas aguas de escorrentía confluyen en vertiginosos torrentes que alcanzan con trepidante rapidez las zonas bajas y pobladas de la merindad de Sotoscueva: Entrambosríos, Quintanilla-Sotoscueva, Villabáscones, Quisicedo, Quintanilla del Rebollar…, un calle ciego cuya orografía lo convierte en una cubeta que no permite su salida superficial.

Como consecuencia, el agua ha optado por excavar pacientemente lo que los geólogos llaman corredores ortoclinales, a modo de desfiladeros que rompen perpendicularmente el eje del borde meridional de esa cubeta. El paisaje resultante se ha dado en llamar las Hermanas.

Más allá, hacia el norte, dando vistas al Cantábrico y a la región que le da nombre, se extienden los singulares paisajes pasiegos.

El monumento natural de Ojo Guareña se localiza al norte de la provincia de Burgos, en la merindad de Sotoscueva.

Su principal atractivo, el mundo subterráneo, una cueva, cuyos más de ciento diez kilómetros topografíados la sitúan entre las más largas del mundo.

La diversidad paisajística del valle, unida a la red de senderos de pequeño recorrido que transitan por el valle, genera un ecosistema ideal para la práctica del senderismo de alta calidad que permite una visión completa de la merindad.

Como en toda tierra con raíces, la historia se mezcla con el mito y la leyenda, haciéndola en ocasiones poco creíble, pero despertando esa admirable capacidad del ser humano que es la curiosidad.

En Sotoscueva la relación del paisaje y el paisanaje es admirable. El valle, siempre verde, aloja un sinfín de pueblos cuidados que han sabido conservar la esencia del territorio. Parte de ella se conserva, en forma de pequeño museo, en la Casa del Valle, lugar de reunión desde antiguo, de las Siete Juntas del Valle y donde se tomaban las decisiones que competían a sus terrenos comunales. En respuesta a éstas y otras singularidades,

Un paseo por Sotoscueva es siempre sugerente y un deleite para los sentidos.

El valle es recorrido en toda su longitud por el mítico hullero, el ferrocarril de la nostalgia, por cuyo trazado frecuenta el Transcantábrico, además de las modernas unidades que FEVE pone a disposición de los viajeros y usuarios cotidianos. Su curvilíneo trazado permite la contemplación de sus paisajes desde un punto de vista inusualmente atractivo.

Los pueblos, esparcidos sobre las laderas y el fondo del valle quedan atrás: Barcenillas de Cerezos, Redondo, Herrera, Quintanilla del Rebollar… Precisamente en este último, en Quintanilla del Rebollar, se localiza la casa del parque del monumento natural de Ojo Guareña. En su interior se recrean los espacios y los ambientes que caracterizan el entorno protegido y, de un modo especialmente significativo, la cueva.

En realidad la cueva constituye el hecho diferencial, el que señala la singularidad. En definitiva, la motivación esencial.
Tanta que, como decíamos al comienzo, hasta el nombre del municipio lo lleva implícita.

El agua ha sido el gran artífice de tal acontecimiento. El agua es el protagonista del paisaje, su gran conformador.

Es en este sentido en el que ganan protagonismo las lluvias que se precipitan en los montes del Somo. Procedentes del mar Cantábrico, del que apenas distan unas pocas decenas de kilómetros, los frentes cargados de humedad se vacían sobre ellos y permiten el nacimiento de agresivos torrentes que se precipitan ladera abajo formando, en ocasiones, sugerentes cascadas.

Fueron tres los ríos, aunque en realidad se trata de pequeños arroyos, los que con la infinita paciencia y persistencia de los tiempos geológicos han conseguido horadar los más de cien kilómetros de galerías subterráneas. Y fue sin embargo el Guareña el que no sólo da nombre al conjunto sino también el que mayor responsabilidad ha tenido en su formación.

Una vez que sus aguas se precipitan por el ojo comienza un largo devenir a través del mundo de la oscuridad. Este pertinaz e insistente trabajo erosivo comenzó muchos metros por encima del actual nivel del sumidero que, obviamente constituye la cota de la actividad hídrica en estos momentos.

Aquellas aguas conformaron una laberíntica red de galerías estructuradas en diferentes niveles que se desarrollan en apenas
5 km cuadrados de superficie. Un laberinto al que se accede a través de diferentes entradas como Palomera o Dolencias,
un espectacular pozo por el que se precipitan, solo en época de lluvias o deshielo, las aguas del arroyo de Villamartín.

Hace millones de años el agua horadó las cuevas que hoy se encuentran por encima, entre ellas, la de San Bernabé.

Y es precisamente ésta, la de San Tirso y San Bernabé, la más conocida, aunque no tanto por la cueva en sí, como por la ermita que la ocupa en parte y que es objeto de una tradicional y popular romería que se celebra a principios del mes de junio.

En sus techos están representados los milagros más significativos que se atribuyen a dichos santos y que constituyen una de las imágenes más singulares de la provincia de Burgos.

Junto a ella se localiza otra pequeña cueva en la que hasta tiempos recientes se reunieron los concejos y juntas del ayuntamiento.

El complejo cárstico suma alrededor de 120 km. de galerías subterráneas a lo largo de las cuales se localiza todo tipo de formaciones, para deleite y disfrute de los pocos afortunados que han tenido acceso a lo más intrincado del sistema. No obstante, recientemente se ha abierto una zona que permite admirar al público en general lugares tan sugerentes como la sala del Cacique o las simas de Dolencias.

En todo caso siempre he pensado que un halo de misterio parece envolver a la merindad de Sotoscueva por completo, como si esa sensación –a todas luces subjetiva– emanase de la cueva y se extendiera hacia el valle cual nube de vapor.

Desde el alto de la Concha, junto al santuario de San Tirso y San Bernabé, se puede hacer una interesante valoración del conjunto exterior. Es un punto de encuentro para los visitantes.

Información práctica

En el siguiente enlace puede descargar el folleto en pdf del Monumento Natural de Ojo Guareña.

El monumento natural de Ojo Guareña ocupa una superficie de 13850 Ha. repartido en tres municipios del norte burgalés: La merindad de Sotoscueva, la merindad de Montija y Espinosa de los Monteros.

La casa del parque se localiza en Quintanilla del Rebollar. 

Teléfono: 947 13 88 38

Correo electrónico: cp.ojoguarena@patrimonionatural.org

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